POESÍAS, CUENTOS, ADIVINANZAS Y MUCHO MÁS!

 

 
Amor en la biblioteca

 por Liliana Cinetto

Cuentan que cuentan que había
una vez una princesa
que vivía en un estante
de una vieja biblioteca.
Su casa era un cuento de hadas,
que casi nadie leía,
estaba entre un diccionario
y un libro de poesías.
Solamente algunos chicos
acariciaban sus páginas
y visitaban a veces
su palacio de palabras.
Desde la torre más alta,
suspiraba la princesa.
Lágrimas de tinta negra
deletreaban su tristeza.
Es que ella estaba aburrida
de vivir la misma historia
que de tanto repetir
se sabía de memoria:
una bruja la hechizaba
por envidiar su belleza
y el prícincipe la salvaba
para casarse con ella.
Cuentan que cuentan que un día,
justo en el último estante,
alguien encontró otro libro
que no había visto antes.
Al abrir con suavidad,
sus hojas amarillentas
salió un capitán pirata
que estaba en esa novela.
Asomada entre las páginas
la princesa lo miraba.
Él dibujó un sonrisa
sólo para saludarla.
Y tarareó la canción
que el mar le canta a la luna
y le regaló un collar
hecho de algas y espuma.
Sentado sobre un renglón,
el pirata, cada noche,
la esperaba en una esquina
del capítulo catorce.
Y la princesa subía
una escalera de sílabas
para encontrar al pirata
en la última repisa.
Así se quedaban juntos
hasta que salía el sol,
oyendo el murmullo tibio
del mar, en un caracol.
Cuentan que cuentan que en mayo
los dos se fueron un día
y dejaron en sus libros
varias páginas vacías.
Los personajes del libro
ofendidos protestaban:
"Las princesas de los cuentos
no se van con los piratas".
Pero ellos ya estaban lejos,
muy lejos, en alta mar
y escribían otra historia
conjugando el verbo amar.
El pirata y la princesa
aferrada al brazo de él
navegan por siete mares
en un barco de papel.

El piedrazo

LUIS MARIA PECETTI

Resulta que yo había comprado una rifa de la cooperadora de la escuela que queda a media cuadra, y había sacado el primer premio que eran cuatro autos, dos casas, tres motos y un cuchillito.

Bueno, con uno de los autos había pasado a buscar a la que ahora es mi novia, para llevarla a pasear. A ella se le había ocurrido traer el termo y el mate, así que nos fuimos a tomar unos mates a la playa. Ella me gustaba mucho, pero mucho en serio, y quería impresionarla con algo. No se me ocurría con qué. Entonces vi que había unas piedritas, le devolví el mate y le dije: "Mirá, vas a ver qué lejos llego". "¡Ay, dale me encanta!", dijo ella mientras cambiaba la yerba. Yo no quería que el piedrazo se quedara por ahí cerca nomás, así que tomé carrera y la tiré con todo. Nos quedamos mirando para ver el chapuzón de la piedra en el agua, pero nada. Por más que miramos, no la vimos caer. Tiré de nuevo. Pero, otra vez, no vimos dónde caía. Bueno, nos pareció raro; pero no le hicimos caso. Seguimos charlando de nuestras cosas, ahí medio fue que me declaré. Terminamos de tomar mate y nos fuimos.

Al otro año, de nuevo se me ocurre invitarla a pasear a esa playa para festejar que hacía un año que estábamos de novios. Llevamos mate, todo igual que la otra vez. En eso estábamos de lo más tranquilos, cuando ¡páfate! a ella le pegan un piedrazo en la cabeza. Me levanté hecho una fiera, para ver quién había sido el bruto. Pero no había nadie. La playa es amplia y se ve lejos. ¿Entonces quién había sido? Y ahí me di cuenta, ¡era la piedra que yo mismo había tirado el año pasado! Había dado la vuelta al mundo y le pegó en la nuca a mi novia. Le expliqué y ella gritó: "¡Entonces agacháte que debe estar por llegar la otra!". Tal cual, menos mal que nos agachamos porque al ratito nomás, ahí delante de donde estábamos, pegó el otro piedrazo.

Después seguimos tomando mate lo más tranquilos porque había tirado dos nomás, que si no nos teníamos que ir.

ZOO LOCO (María Elena Walsh):

Una vaca que come con cuchara
y que tiene un reloj en vez de cara,
que vuela y habla inglés,
sin duda alguna es
una vaca rarísima, muy rara.

Un gato concertista toca Liszt,
una lechuza va y le dice: -Chist,
me aburres por demás,
cambia ya de compás
que tengo ganas de bailar el twist.

Si cualquier día vemos una Foca
que junta margaritas con la boca,
que fuma y habla sola
y escribe con la cola,
llamemos al doctor: la Foca es loca.

Un Gallo a una Gallina preguntó:
¿Cocorocó? ¿Cocorocó cocó?
la Gallina, indecisa,
primero le dio risa,
pero después le contestó que no.

Parece que en Japón había un Mono,
Que dormía la siesta con kimono.
- Que cosa rara es
- decía un Japonés
- ver a un Mono en kimono haciendo nono.

Ideas para jugar en casa

Si están en casa disfrutando de una rica merienda o a la hora de bañarse pueden jugar con estas propuestas

Nombrar:

·      5 objetos de color ….( rojo, verde etc)

·         10 elementos de la cocina

·         6 elementos del baño

·         Palabras que empiecen con… (A, B, etc.)

·         Palabras que empiecen con la letra de mi nombre

 

Juegos tradicionales

Jugamos a…

·         Veo veo

·         Un barco cargado de…

·         Ni si, ni no, ni blanco, ni negro

·         Armar la frase: cada uno va agregando una palabra a la oración, pero cuidado!!! Tiene que decir la oración entera cada vez que le toca su turno.

·         Adivinar el personaje.

·         Dígalo con mímica o dibujando

 

Mientras caminan por la calle o van en el auto pueden jugar a encontrar diferentes elementos: un auto rojo, un cartel con números, etc.

El primero que lo encuentra gana!!!

 

Trabalenguas

 Cuando cuentas cuentos

Cuando cuentas cuentos 
cuenta cuantos cuentos cuentas
porque si no cuentas cuantos cuentos cuentas
nunca sabrás cuantos cuentos contaste.

¿Cuantas planchas?

¿Con cuantas planchas Pancha plancha?
Pancha plancha con cuatro planchas.

Como quieres que te quiera si al que quiero que me quiera no me quiere como quiere que me quiera

 Nadie silba como Sivia silba
porque el que silba como Silvia silba
Silvia le enseñó a silbar

 

 

Adivinanzas

(seleccionar el espacio entre paréntesis para ver la respuesta)

 

En alto vive,
en alto mora,
en alto teje
la tejedora.

(La araña)

 

No lo parezco y soy pez,
y mi forma lo refleja
una pieza de ajedrez.

(El caballito de mar)

 

En caravana con sus amigas
pasa cargada
de hojas y migas.

(La hormiga)

 

Lleva su casita,
camina despacio,
camina despacio,
aunque tenga espacio.

(La tortuga)

 

Fabrica miel a toda hora,

no es la oveja es la...

(La abeja)

"Si me nombras desaparezco",

 ¿Quien soy?

(El silencio)

 

Que animal tiene en su nombre todas las vocales?.

(El murciélago)

 

¿Que se repite una vez cada minuto, dos veces cada momento y nunca en cien años?

(La letra M)

 

 

Poesía

A la yegua Maria Luisa

le dan ataques de risa,

se ríe por cualquier cosa

y su risa es contagiosa.

No le gusta a Vladimir

nada de nada rugir;

prefiere cantar al sol

rumba, rap y rock and roll.

El hipopótamo Aitor.

que siempre tiene calor,

se pasa el día en remojo

con su salvavidas rojo.

Es el jirafo Marcelo

tan alto que llega al cielo,

por eso le hace cosquillas

la luna en la coronilla.

Este es el lobo Facundo,

¡el más friolero del mundo!,

y se acuesta todo el año

con un camisón de paño.

 

Autora: Carmen Gil

 
 
       

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